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DEJA LAS EXCUSAS Y SIGUE FOTOGRAFIANDO

woman photographing in city

Photo by Sebastian Luna on Pexels.com

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En fotografía siempre encontramos una razón para no salir a hacer fotos.

“Mi cámara ya es antigua.”

“No tengo el lente adecuado.”

“No hay buena luz.”

“No tengo tiempo.”

“Cuando tenga un mejor equipo, voy a empezar en serio.”

Y así, poco a poco, podemos terminar fotografiando cada vez menos.

El problema muchas veces no está en la cámara, en el lente o en las condiciones. Está en nosotros mismos.

La fotografía no necesita que todo sea perfecto para existir. Necesita que salgamos, que observemos y que tengamos la intención de encontrar algo que contar.

LAS EXCUSAS SIEMPRE VAN A EXISTIR

Si tenemos una cámara básica, pensamos que necesitamos una profesional.

Cuando conseguimos una profesional, queremos otro lente.

Cuando tenemos varios lentes, pensamos que nos falta un flash.

Cuando tenemos todo el equipo, encontramos otra excusa: el lugar, el clima, el tiempo, la falta de inspiración…

Y mientras buscamos las condiciones ideales, dejamos de hacer fotografías.

La realidad es que nunca vamos a tener todo perfectamente alineado.

Por eso, muchas veces, avanzar en fotografía significa simplemente aceptar las limitaciones que tenemos y trabajar con ellas.

TU EQUIPO NO ES EL QUE HACE LA FOTOGRAFÍA

Una buena fotografía no aparece porque tenemos el equipo más caro.

Aparece porque alguien vio algo que los demás pasaron por alto.

Una sombra interesante.

Una expresión.

Una textura.

Una escena cotidiana.

Una luz que duró apenas unos segundos.

La cámara solamente registra aquello que nosotros fuimos capaces de observar.

Por eso, antes de preguntarnos qué equipo necesitamos, deberíamos preguntarnos:

¿Estoy realmente mirando?

SALIR A FOTOGRAFIAR TAMBIÉN ES ENTRENAR

No todas las fotografías serán buenas.

Y eso está bien.

Habrá días en los que volveremos a casa con cientos de fotografías y ninguna nos convencerá. Habrá momentos en los que sentiremos que perdimos la inspiración.

Pero incluso esos días sirven.

Porque fotografiar es entrenar el ojo.

Cada vez que salimos aprendemos a reconocer mejor la luz, las formas, los colores, los momentos y las historias que ocurren frente a nosotros.

La fotografía mejora cuando fotografiamos, no cuando solamente hablamos de fotografiar.

NO ESPERES A TENER GANAS

Uno de los mayores errores es pensar que primero debe aparecer la inspiración y después saldremos a hacer fotografías.

Muchas veces sucede al revés.

Salimos sin ganas.

Caminamos.

Observamos.

Hacemos una fotografía.

Después otra.

Y de repente aparece una imagen que nos recuerda por qué comenzamos.

La inspiración también se construye caminando.

FOTOGRAFÍA CON LO QUE TIENES

Si solamente tienes tu teléfono, fotografía con él.

Si tienes una cámara antigua, úsala.

Si solamente tienes un lente, aprende a sacarle todo el provecho.

Si no tienes dinero para viajar, fotografía tu propia ciudad.

Si no tienes tiempo para una sesión completa, dedica treinta minutos a caminar y observar.

Porque siempre habrá una fotografía esperando ser encontrada.

No necesitamos mejores condiciones para comenzar.

Muchas veces necesitamos comenzar para descubrir qué podemos hacer con las condiciones que tenemos.

NO DEJES QUE LAS EXCUSAS TE SAQUEN DE LA FOTOGRAFÍA

Quizás hoy no tengas el equipo que quieres.

Quizás no tengas el tiempo que te gustaría.

Quizás sientas que ya no tienes la misma inspiración de antes.

Pero mientras sigas mirando, todavía eres fotógrafo.

No permitas que las excusas conviertan una pasión en un recuerdo.

Sal.

Camina.

Observa.

Equivócate.

Haz fotografías.

Porque la fotografía no se trata solamente de conseguir una buena imagen.

También se trata de seguir buscando esa imagen.

Y mientras sigamos buscando, seguimos siendo parte de este maravilloso mundo de la fotografía.

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